San Antonio: «Es urgente que terminen el puente seguro que nos conecte con el pueblo», reclaman agricultores del Paraje Monyolito

En la localidad de San Antonio está ubicado el Paraje rural Monyolito donde habitan más de cien familias agricultoras, quienes necesitan cruzar diariamente por el único puente de la Picada para realizar todas sus actividades en el pueblo.

Pero el puente no soporta el peso de los vehículos que deben trasladarse. En un corto tiempo cayeron dos camiones y constituye un verdadero peligro.  
«En los días de lluvias, por el barro los planchones quedan lisos y tuvimos que cambiarlos varias veces. Nos preocupa por nuestros hijos que deben pasar por ese puente, porque no hay otra manera de llegar al pueblo. Ni hablar cuando tenemos que transportar la producción; se rompe la estructura de madera que después de tantos años ya no resisten, y aunque a veces podemos reparar o cambiar las planchas grandes, no estamos en condiciones para reemplazar la estructura», explicaron Rafael Chagas y Noemí Back.

Las familias productoras recorrieron la zona con el diputado Martín Sereno, del espacio político Tierra, Techo y Trabajo, y el coordinador de la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena en Misiones, Adriano Matter, a quienes les manifestaron su desesperación por el riesgo de utilizar el viejo puente, y que ya está roto en un sector de maderas gruesas que sostienen los planchones.

El diputado Sereno y el coordinador de la SAFCI, Adriano Matter en apoyo a las familias de Monyolito


«Igualdad de derechos para nuestras familias productoras»
«Es increíble el descuido que existe hacia nuestras familias campesinas, en este caso de Monyolito por donde estuvimos caminando. En esa comunidad viven más de cien familias productoras que esperan desde hace mucho tiempo que la Dirección Provincial de Vialidad concluya el puente que les permitirá producir, comercializar, y conectarse con los centros urbanos. Es la única salida transitable -que hoy no es tal- con el resto de la sociedad», enfatizó el diputado.
Detalló que mientras esperan el otro puente, los vecinos y vecinas deben cruzar por uno que representa un riesgo para llevar a sus hijos al pueblo donde está la escuela y el hospital y comercializan sus productos.
El legislador recordó que ya cayeron varios vehículos poniendo en riesgo la vida de los y las campesinas, ocasionando daños materiales irrecuperables. «A veces parece que quienes deben resolverlo, esperan que ocurra una tragedia para hacerlo», cuestionó.
La obra del puente nuevo está parada desde hace más de un año, y una de las urgencias radica en que faltan pocos días para que comiencen las clases y las madres y padres tienen miedo que sus hijos e hijas no tengan más alternativa que arriesgarse a cruzar por el puente vetusto en cada jornada.
Sereno instó al Gobierno provincial a que se ocupe de las familias de las chacras, y que Vialidad finalice la obra de manera urgente porque «nuestros productores deben gozar de igualdad de derechos, y el hecho de vivir alejados de los centros urbanos no puede condenarlos a padecer condiciones inaceptables», reclamó el diputado al acompañar a familias agricultoras de Monyolito.

La comunidad del Paraje Monyolito movilizada por el reclamo de un puente seguro

 «Tenemos miedo de que ocurra una tragedia»
Los productores y productoras señalaron que cuando cruza un auto de tamaño chico, sienten que «el puente se hamaca», y pensar que pase un camión de gran porte cargado con la producción, les genera miedo de que ocurra una tragedia. «Estamos angustiados. Los chicos tienen que ir a la escuela toda la semana y merecen un puente seguro para poder salir y entrar de la picada. No tenemos otro camino ni otro puente para pasar. Entonces sólo nos queda cerrar los ojos, encomendarnos a Dios y arriesgarnos», indicaron.
Lamentan que aún cuando en las cercanías hay un andamio previsto para construir un puente de material; sólo colocaron los soportes y la obra quedó totalmente parada.


«Sin el puente quedamos aislados»
Ana Paula De Olivera refiere que la preocupación por la precariedad del viaducto es de todos. La única alternativa es juntarse y reparar los planchones, cansados de ver como se caen ruedas de autos y motos al quebrarse las tablas porque no aguantan mucha carga.
«No hay estructura que sostenga tanto peso, y cuando el río se llena arrastra todo y se lleva las maderas. Sin el puente estamos aislados, por eso queremos que nos ayuden; que las autoridades se sensibilicen con nuestro problema, hace más de un año comenzamos a hacer notas para que se ocupen de terminar la construcción de un puente seguro. Está en juego nuestra subsistencia porque tenemos toda la producción pendiente para sacar y vender», sostuvo la productora Marcela Back.

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