La Ley: De desarrollo y fortalecimiento productivo de comunidades guaraníes es una reparación histórica

En la Cámara de Representantes se sancionó el jueves la Ley de Desarrollo Comunitario y Fortalecimiento Productivo de Comunidades Guaraníes, iniciativa del Bloque Legislativo Tierra, Techo y Trabajo, y autoría del diputado Jorge Páez, mandato cumplido.

La norma está destinada a fortalecer la producción animal y vegetal en las comunidades mbya guaraní, buscando propiciar el abastecimiento local y asegurar el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, de tal manera que se promueva la conservación y mejoras de los suelos y otros recursos naturales.

Esto implica impulsar actividades de producción, comercialización y consumo de alimentos saludables en los pueblos originarios que residen en Misiones; brindar asistencia para la manipulación, aprovechamiento y conservación de especies vegetales y animales que forman parte de la cultura guaraní.

Se busca consolidar el rescate y la multiplicación de la diversidad biológica local, revalorizar los conocimientos ancestrales del pueblo guaraní y la transmisión de sus saberes; fortalecer la identidad cultural y la recuperación de buenas prácticas de producción, entre otros objetivos.

La ley sancionada del bloque TTT aboga por respetar las costumbres y saberes de los hermanos guaraníes

Este trabajo articulado «debe respetar las costumbres y saberes de nuestros pueblos originarios, algo fundamental para llevar adelante en igualdad de condiciones. Acá no se trata de proveerles bolsas de alimentos, sino de garantizar recursos para producir sus propios alimentos y abastecerse», dijo el autor de la norma desde la localidad de Andresito, donde reside.

«Generamos esta ley como una especie de reparación histórica que mejore la calidad de vida de las familias mbya guaraní que habitan en la provincia, brindarles condiciones y medios para el desarrollo de la soberanía alimentaria, y que promuevan mejoras en la capacidad productiva de su territorio a través de la implementación de técnicas agroecológicas”, señaló Páez

Fortalecer la identidad productiva guaraní
Mientras que el diputado Martín Sereno (TTT), destacó en nombre del legislador Jorge Páez (MC), ausente en el recinto: «Celebramos la sanción de la ley en esta fecha en que se cumplen 15 años en que la ONU resolvió la Declaración Universal de los Pueblos Indígenas, que resumía varias normativas de diferentes países impulsadas por estos pueblos con muchísimos años de lucha. Estoy hablando en nombre de mi compañero de militancia, y que fue el iniciador de este proyecto en nuestro bloque, un militante histórico en el Movimiento Nacional Campesino Indígena, con muchísimos años de compromiso en todo el país y en la provincia con nuestros pueblos originarios», manifestó.
Recordó que semanas atrás la Cámara sancionó la Ley de Educación Histórica y Cultural Guaraní en todos los niveles de enseñanza, «revalorizando nuestras raíces».
Y ahora «logramos votar esta otra ley de TTT que apunta, no a enseñar sino a fortalecer la identidad productiva de nuestros hermanos guaraníes. Me alegra que sigamos avanzando en este tipo de leyes que marcan una mirada concreta, específica, amplia, universal sobre nuestro pueblo y sus necesidades para que podamos avanzar entre todos y todas», dijo.
Sereno sostuvo que el modelo de desarrollo productivo que impulsan desde hace tiempo en su espacio político, «lo aprendemos más de los saberes ancestrales que de los últimos 40 años propuestos como agroindustrias», expresó.

Producción de la comunidad mbya guarani de Chafariz, de San Vicente

Seguir aprendiendo de los saberes ancestrales
Con respecto a la importancia de las semillas nativas -la Protección de Semillas Nativas y Criollas es otra ley del bloque TTT- el legislador sostuvo que «somos conscientes de que los pueblos originarios custodian las semillas desde hace 500 años y las mejoran a través de los cruzamientos año a año y generación tras generación, tanto del maíz nativo como del criollo».
Agregó que el año pasado con la tremenda sequía que sufrió la provincia, mucha gente que plantó las «famosas marcas de maíz», no pudo cosechar nada.
Sin embargo, desde los movimientos populares, campesinos y guaraníes, las y los pequeños productores que plantaron maíz criollo, pudieron cosechar. «Es que no sé puede competir con miles de años de historia y sabiduría», reflexionó.
Consideró que hay mucho para seguir aprendiendo de los pueblos guaraníes; «pero indudablemente al haber acotado su territorio, ellos también tuvieron que alterar su modo de producción. Actualmente lo que podemos hacer es realzar esos saberes, y quizás, aportarles tecnología, un impulso que le permita volver a la soberanía alimentaria que tuvieron históricamente; fomentar y sostener con el apoyo firme y contundente del Estado, sus saberes como productores fitosanitarios, en técnicas de cultivo y cría de animales», aseveró Sereno.

Garantizar prácticas agrícolas de las comunidades
La autoridad de aplicación de la Ley sancionada es la Secretaría de Estado de Agricultura Familiar, junto al Ministerio del Agro y la Producción y la Dirección de Asuntos Guaraníes, quienes deben garantizar la participación activa y el ejercicio del derecho a la consulta y el consentimiento libre, previo e informando a las comunidades guaraníes, reconociendo y respetando sus prácticas agrícolas y actividades productivas tradicionales.
Entre sus objetivos está previsto el fortalecimiento de la identidad cultural y la recuperación de buenas prácticas de producción; propiciar la transmisión intergeneracional de saberes indígenas, y el intercambio de conocimientos para el cultivo, la producción y resguardo de semillas originarias; contribuir a la protección de los bosques de alto valor de conservación biológico, potenciar los sistemas integrados de producción en las comunidades para incrementar la eficiencia en el uso de los recursos.
Además, buscan impulsar el funcionamiento de huertas comunitarias para la producción y abastecimiento de alimentos; elaborar un calendario de actividades agrícolas y establecer especies y periodos de siembra y cosecha, propiciando una planificación participativa; poner en funcionamiento diferentes sistemas de producción piscícola en estanques y en los cursos de agua; facilitar la adquisición de insumos y herramientas para el cumplimiento de los objetivos.
La norma también prevé diseñar e implementar programas de asesoramiento, capacitación y acompañamiento a productores de las comunidades guaraníes a fin de potenciar las actividades productivas, y suscribir convenios con organismos y entidades internacionales, nacionales, provinciales y municipales, públicas y privadas.

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