Militantes del PAyS, Evita y Vecinos Construyeron Baño Instalado a los Abuelos María e Isabelino

«El Pueblito» es un barrio que está en situación de vulnerabilidad de la localidad de Santo Pipó, cuyo Municipio está a cargo de la intendenta Mabel Cáceres (FR). En él viven María Elena Morel, de 65 años, junto a su esposo, Isabelino Ortiz Ullón, ambos con problemas de salud. Ella padece diabetes y como consecuencia le amputaron un pie; hace un tiempo tuvo un Accidente Cerebro Vascular (ACV) y tiene un brazo atrofiado. El anciano con más de 70 años, también tiene diabetes, no puede caminar y sobreviven en condiciones precarias.

En noviembre del año pasado, el diputado Martín Sereno (Partido Agrario y Social), estuvo en la vivienda de los abuelos, después de que los militantes del PAyS y del Movimiento Evita de Santo Pipó, Juan Lukasieviz y René Peralta y Carina Penayo, de Jardín América, lo pusieron al tanto de la situación de precariedad y la necesidad de un baño instalado para María Elena e Isabelino, porque sólo contaban con un baño con letrina muy deteriorado y además les queda muy lejos de la casa, y a ella al no tener un pie, y con un brazo atrofiado, y un patio plagado de pozos, se le hace muy difícil llegar hasta ahí.
Inmediatamente, el legislador comenzó a gestionar ante las autoridades del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) para obtener los materiales y construirle un baño con mejores comodidades, de acuerdo a la escasa posibilidad de movilidad de los abuelos.
Las gestiones tuvieron buen resultado, en diciembre recibieron los materiales, y los militantes del PAyS -Evita comenzaron la construcción, recibieron ayuda de algunos vecinos y hoy los abuelos están felices con su nuevo baño, a pasos de su vivienda.

«Esto es producto de la política»
«Nos pone muy contentos la alegría de los abuelos María Elena e Isabelino. Cuando los compañeros nos comentaron la situación de precariedad en las que viven, y la urgente necesidad de contar con un baño instalado y cerca de la vivienda por sus dificultades para movilizarse, fuimos a visitarlos y vimos su estado de abandono. Ella tiene medio cuerpo paralizado, por la diabetes le amputaron un pie, y trasladarse hacia la letrina distante a 50 metros de la casa es un tremendo sacrificio; lo mismo sucede con su compañero, que padece una discapacidad física. Gestionamos, tuvimos el compromiso del ingeniero Santiago Ros, a quien le agradecemos que nos haya facilitado todos los materiales e insumos para el baño, y después fue un trabajo colectivo de nuestros militantes Juan y Renzo y un grupo de vecinos del barrio que ayudaron en la construcción», explicó el legislador del PAyS.

Baño terminado para los abuelos María e Isabelino de Santo Pipó
Baño terminado para los abuelos María e Isabelino de Santo Pipó

«Pedimos al Municipio que también se ocupe de estos abuelos»
El resultado es ahora un baño de material terminado, muy cercano a la casa, con todos los elementos necesarios y una ducha con agua caliente para el baño.
«Como estacamos en su momento, y ya lo hicimos en otros casos -sobre todo con personas discapacitadas- es de esta manera como entendemos la política, dando respuestas a las necesidades de la población que más lo necesita. Por eso sostenemos que lo social y lo político van de la mano, y cuando la política se aleja de lo social entra en un micro clima y pierde su función que es la herramienta para transformar la realidad y avanzar en la conquista de derechos», manifestó Sereno.
Hizo un llamado de atención al área social de la Municipalidad para se ocupe de la asistencia diaria de estos abuelos, y de tantas otras familias de Santo Pipó, porque la mano del Estado está lejos, y en el caso de María Elena e Isabelino, necesitan una cocina a gas porque el humo del fuego de las leñas en el suelo les hace mal.
El monto de la pensión que cobra ella no les alcanza, y sólo es cuestión de brindarles un seguimiento médico, medicamentos, mercaderías y alimentos nutritivos (María es celíaca), ayudar de alguna manera -porque esa es la tarea del Municipio- a que tengan una vida más digna», pidió el diputado.

«La abuela se reía y lloraba y no paraba de agradecernos»
Uno de los militantes de Santo Pipó, Juan Lukasieviz, que trabajó en la construcción del baño para los abuelos, relató que cuando «Martín (Sereno) nos pidió que recibiéramos a un camión del Iprodha que llegaba con los materiales para la construcción del baño de los abuelos, nos dio mucha alegría porque conocemos la precariedad en la que viven.
Acompañamos al chofer, y como eran muchas cosas, enseguida los vecinos del barrio se ofrecieron a darnos una mano para descargas. Eso fue un fin de semana y ya el lunes comenzamos con el relleno del suelo, había mucha tosca, y eso nos llevó más días para hacer la base, y después el pozo ciego».
Agregó que cuando comenzaron con la construcción, levantando paredes «tan sólo a pala, cuchara y balde», se acercó un vecino que trabaja en el oficio de albañil, y les ofreció sus herramientas, un rombo, reglas, y todo lo necesario para construir.
«Y también se puso a nuestra disposición para lo que necesitáramos, ya que él tiene más experiencia, y además nos guió sobre como seguir con el trabajo de obra. Luego de un poco más de dos semanas finalizamos toda la construcción. Hicimos un baño instalado, con la conexión para la ducha eléctrica y agua caliente», indica Juan.

«Cumplimos con nuestro compromiso»
El joven remarca que la felicidad de la abuela María Elena era inmensa. Les explicaron que ya se podía utilizar el baño, le enseñaron como usar la ducha porque no sabía. No le pusimos puerta porque para adentro les iba a entorpecer y para afuera para ellos es un esfuerzo. «Ella con una gran sonrisa y lágrimas en los ojos nos agradecía una y otra vez. Nos dijo que muchas veces le prometieron cosas y nunca cumplieron, y se disculpaba por no poder pagarnos y le decíamos que el mejor pago es que ella y don Isabelino tengan más comodidad.
Antes, ellos tenían un baño con letrina que estaba a más de 50 metros de la casa, con piso de tierra, tosca y pozos para llegar, y cuando llovía se le complicaba más todavía, tanto a ella como al abuelo que está más grande.
Sabemos que a los dos les viene muy bien ese baño, y sentimos que cumplimos con el compromiso que asumió nuestro diputado y nosotros mismos con esta familia que no recibe ayuda del Municipio», cuestionó el joven.
Recordó que las personas solidarias que ayudaron en la construcción son Miguel Suárez, Cristian Maidana, Abraham Sánchez y Hugo Quintana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *